Mostrando entradas con la etiqueta memoria. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta memoria. Mostrar todas las entradas

viernes, 29 de noviembre de 2019

VISITA AL MUSEO MILITAR DE SEVILLA

Ayer visitamos el Museo Militar de Sevilla, en la Plaza de España. Se compone de tres plantas. La primera planta se encuentran maquetas tanto de baluartes como fortificaciones del Ejército Español que construyeron a lo largo de los siglos, tanto en América como en España. Destacan las fortificaciones de Cádiz, en cuanto a las americanas hay varias, mejicanas de Venezuela y Colombia.

La planta principal está destinada sobre todo a la uniformidad tanto de la oficialidad como de los soldados. También hay diferentes estandartes de distintas épocas del ejército español. También hay una extensa colección de vehículos y soldados en miniatura. El armamento también se situaba en este espacio.

En el sótano había varias piezas de artillería de gran calibre, así como otros sistemas tanto de defensa como de ataque más modernos. Había también un espacio dedicado a la sanidad militar, donde se mostraba el instrumental, los uniformes tanto de enfermeras como de médicos. También había un autoclave de principios del siglo XX.

Se podían ver cómo habían evolucionado las comunicaciones en el ejército, a través de los distintos aparatos de comunicación que iban desde radios, teléfonos y otros aparatos de principios del siglo XX hasta de finales del siglo XX.

Pepe Pickwick, Antonio y José María.

viernes, 5 de abril de 2019

Paseo por el Parque

El parque de María Luisa

Ayer día 4 de Abril podría decirse que estrenamos la primavera con una ruta por el parque de María Luisa en Sevilla. De este parque hay mucho que conocer tanto por turistas como por algunos sevillanos. Entre datos históricos, anecdotarios, simbologías, por supuesto arte y artesanía, botánica... hay gran cantidad de razones para perderse paseando por el recinto.




En su haber tiene la conocida glorieta de los lotos, la glorieta de Bécquer, el estanque de los pájaros, vimos también la de Ofelia Nieto. Cada una con su leyenda sevillana. Además de todas ellas pudimos conocer la glorieta en la que en sus bancos está representado el Quijote a través de escenas hechas en cerámica. Aparte hay varios museos dentro del parque de arquitectura estilo Mudéjar como el de Artes y Costumbres, el Arqueológico y otros edificios de meritoria estética arquitectónica como el Pabellón Real.


Por otro lado está el Parque de las Palomas, donde todos los chiquillos sevillanos y los que lo fuimos alguna vez tenemos una foto dándole de comer a las palomas. Muy cerquita del parque está la Biblioteca Pública Provincial de Sevilla, La Casa de las Ciencias, el Teatro Lope de Vega, El Casino de la Exposición de 1929, lugares todos ellos con diversidad de actividades que hacen aún más interesante la visita por esta zona de Sevilla, en la que hay incluso hasta alguna discoteca. Muy cerca está el Rectorado de la Universidad de Sevila, el histórico hotel Alfonso XIII, situados los dos en la emblemática calle de San Fernando, sin dejar de mencionar los Jardines de Murillo, que nos ponen en camino de la Catedral y Los Reales Alcázares, El Palacio Arzovispal y, por supuesto, La Giralda.

José María y Guille.


viernes, 22 de marzo de 2019

En el centro de Sevilla, en la calle Fabiola número 5 se encuentra la Casa Museo Bellver, allí está expuesta una parte de la colección que Mariano Bellver donó a la ciudad.

Esta exposición trata temas en términos generales costumbristas y religiosos sevillanos. La verdad es que ayer cuando terminamos de visitarla la impresión extendida en el grupo fue de asombro. Es un privilegio poder disfrutar de una parte de la historia artística de nuestra ciudad de forma tan generosa, la entrada es gratuita para residentes. No hace falta ser un estudioso del mundo artístico para recomendaros con especial énfasis que la visitéis, seguro que váis a quedar admirados por el lugar. Allí hay escenas de la vida sevillana de nuestros antepasados, es un recorrido por Sevilla y su pasado de forma gráfica y realista, por otro lado están la imaginería sevillana que es impactante, además de la escultura de temática mitológica. Todo de una gran belleza e, insisto, una donación admirable para visitarla.

El horario es:

Viernes, Sábado y Domingo: de 11:00 a 19:00.

Lunes. Cerrado.

Martes, Miércoles y Jueves: de 11.00 a 19:00.

María José y José María.

viernes, 4 de mayo de 2018

ROBERT CAPA Y LO HUMANO.

El famoso miliciano en la Guerra Civil Española.
Robert Capa era un fotógrafo húngaro reconocido por sus fotografías de guerra en blanco y negro.
Fue uno de los primeros que experimentaron con fotografía en color, sacándole por su parte un gran rendimiento.
Fue en principio un personaje inventado, un seudónimo, del fotógrafo húngaro Andre friedman y su novia Gerda Taro, que tampoco se llamaba así ya que es otro seudónimo homenaje a Greta Garbo.

Lo que más me llamó la atención sobre el relato de su vida y obra, fue que él no sólo se limitó a realizar fotos del conflicto bélico en sí, sino que se integraba con la población civil y militar y tomaba instantáneas sobre la vida entre batallas con la intención de contar historias humanas. Este interés por lo humano lo traslado a su trabajo en color, donde ejerció de periodista social retratando escenas de disfrute del periodo de posguerra y sobre todo haciendo crónica visual de la vida de las celebridades, entre las que era un integrante más de sus vidas hedonistas y bohemias.

Ava Gadner en el rodaje de una de sus películas.
Es una exposición muy recomendable y hay que aprovechar ya que el domingo día trece de mayo es el último día que está en Sevilla.



Paqui y José María.


Robert mantuvo un romance
secreto con Ingrid Bergman.

Foto del reportaje que realizó
a Pablo Ruíz Picasso.


Al inicio, Robert Capa fueron
Gerda Taro y Andre Friedman

viernes, 27 de mayo de 2016

LA MEMORIA Y SUS ARTIMAÑAS.

¿Cualquier tiempo pasado fue siempre mejor? Puede que el pasado, en ocasiones puntuales, se idealice al acordarnos sólo de lo positivo, y otras veces podemos caer en la cuenta de que, en realidad, hemos progresado en algunos aspectos. Quizá podemos recordar con nostalgia viejas amistades, lugares frecuentados, actividades y todo el repertorio de sentimientos que se evocan, cuando hacemos memoria de esos detalles, que pueden dejarnos alicaídos o incluso desolados.

Aunque también, si analizamos esos recuerdos con más capacidad crítica, caemos en la cuenta de que en realidad teníamos problemas como podemos tenerlos en el presente e incluso peores. Por otro lado, la experiencia vivida nos dota de unos recursos que nos permiten vivir ahora, algo mayores ya sí, pero con una serenidad y una consciencia que antes no teníamos.

Es algo a valorar para poder transitar en esta nueva época, utilizando las habilidades adquiridas y el aprendizaje de los errores, en mi opinión sin tener que estar obligados a ser jóvenes nuevamente para recuperar el tiempo perdido o repetir etapas anteriores, sin limitarnos y sin exigirnos nada absurdo, ni atribuyéndonos proyectos cuyo objetivo es ganarle la carrera al tiempo que se escapa. Porque no hay ninguna carrera, cada uno tiene un ritmo propio y cada época es bonita en sí misma por eso no caben comparaciones entre una etapa vital y otra.

Pienso que puede ser un alivio relajarse y vivir el hoy, aquí y ahora, con las capacidades que tenemos y la vida que elijamos, porque hay muchas vidas o maneras de pasar por el mundo y todas son respetables, así como, evidentemente, cada una tiene su encanto particular. 

José María.