Tal día como hoy de 1932 fue inaugurado en Madrid el conocido como Instituto Cajal, bajo la dirección de Santiago Ramón y Cajal, premio Nobel de Medicina en 1906. Tras la muerte de Cajal, en 1934, su discípulo, Jorge Francisco Tello, se haría cargo de la dirección del Instituto. En 1941, esta institución se integró en el Consejo superior de investigaciones científicas (CSIC) de la que aún hoy depende. Su sede actual es un edificio propio construido a finales de los ochenta situado en la Avenida del doctor Arce (Madrid).
De azarosa historia, el Instituto Cajal ha desarrollado una labor científica e investigadora centrada en la Neurobiología, una ciencia hoy bien desarrollada, aunque es muchísimo lo que falta por conocer. Cuenta con tres departamentos de investigación: Neurobiología molecular celular y del desarrollo; Neurobiología funcional y de sistemas, y Neurobiología traslacional. Aun cuando la especialización dentro de la neurociencia es muy importante, se tiene también muy en cuenta el enfoque multidisciplinar.
Es oportuno señalar que existe en Alicante una institución muy similar al Instituto Cajal denominada Instituto de neurociencias, que asimismo se ha nutrido de investigadores procedentes del Instituto Cajal.
El Instituto Cajal es también depositario del legado Cajal, que reúne trabajos y objetos pertenecientes al ilustre investigador español.
El cáncer es, sin duda, un problema de salud pública global y, a pesar de los esfuerzos realizados, continúa afectando y matando a un enorme número de personas sin distinción alguna. Se ha constituido, por tanto, en un punto de confluencia de las más diversas especialidades biomédicas, y entre ellas no está exenta la historia de la medicina, que muestra los diversos esfuerzos realizados desde hace siglos para identificarlo y enfrentarlo. No es un debate menor el que busca conocer el origen del cáncer, pero no desde una perspectiva fisiopatológica sino como una enfermedad que surge históricamente en un momento y circunstancias determinadas. Esa precisión, de carácter histórico-social, sin duda contribuirá a una mejor estrategia para enfrentarlo como un problema contemporáneo.
EL CÁNCER EN LA PREHISTORIA Y LAS CIVILIZACIONES EXTINTAS
La paleopatología brinda alguna evidencia de lesiones compatibles con el cáncer en humanos desde hace 150 000 años. Se ha postulado que su rareza en la prehistoria se debería a la escasa expectativa de vida, y la mayor incidencia de enfermedades infecciosas, aunque el argumento es rebatido por la existencia de múltiples formas de cáncer juvenil, que tampoco se describen en los registros encontrados.
En las primeras civilizaciones, en Sumeria y Egipto, la interpretación de la enfermedad continuó siendo sobrenatural En Egipto, la literatura médica ha repetido incansablemente que en dos de los llamados papiros médicos, se reconoce el cáncerpapiro y el de Edwin Smithel papiro de Ebers. Las posibilidades técnicas de médicos egipcios y mesopotámicos los limitaban al tratamiento de afecciones externas, y las diversas heridas o ulceraciones recibían un tratamiento similar y una denominación común, correspondiente a lesiones ulceradas o formas de cáncer. Cuando dichos textos, siglos después fueran traducidos por expertos orientalistas, estos asimilaron los términos que se referían a hinchazones y úlceras con las palabras con que se denominaban en el siglo XIX estas lesiones, llamándolas tumores, y cáncer en otros casos.
LA GRECIA CLÁSICA
Algunos milenios después, en el siglo IV a.C., en los escritos hipocráticos encontramos no solo las primeras descripciones sino también el origen etimológico de la palabra cáncer. En el Corpus Hippocraticum, colección de obras atribuidas a Hipócrates, se menciona unas lesiones ulcerosas crónicas, algunas veces endurecidas, que se desarrollan progresivamente y sin control expandiéndose por los tejidos semejando las patas de un cangrejo, por lo que las denominó con la palabra griega καρκίνος (se lee karkinos) dándole un significado técnico a la palabra griega cangrejo que se escribe igual. De allí, el término pasa al latín como cancer (en latin sin acento) con ambos significados, el del animal y el de úlcera maligna o cáncer en el sentido moderno.
Un ejemplo es el párrafo de Hipócrates dedicado a la ictericia en los Aforismos Hipocráticos: Si en la ictericia el hígado se pone duro es mala señal. Si persiste esa ictericia puede ser debida al cáncer (karkinos) o cirrosis hepática, enfermedades ambas que ocasionan endurecimiento y aumento del volumen del hígado. En otro escrito de Hipócrates, Sobre las enfermedades de las mujeres describe el cáncer de mama, usando también el término karkinos: /.../En las mamas se producen unas tumoraciones duras, de tamaño mayor o menor, que no supuran y que se van haciendo cada vez más duras; después crecen a partir de ellas unos cánceres (karkinos), primero ocultos, los cuales por el hecho de que van a desarrollarse como cánceres (karkinos), tienen una boca rabiosa y todo lo comen con rabia.
El tratamiento del karkinos en época hipocrática era básicamente local y herbolario y, en muchos casos, se recomendaba no hacer nada, hasta que surge Galeno (129-157 d.C.) el sistematizador de la medicina griega, quien considera que las tumoraciones cancerosas son resultado de una alteración del humor bilis negra. Siguiendo la tradición terapéutica se debe ayudar al cuerpo a que elimine este humor alterado para lo cual se usa la cirugía bien sea por exéresis o cauterizando con fuego, pero también sustancias que ayuden a su expulsión.
EL MEDIOEVO Y EL RENACIMIENTO
Los escasos reportes de casos clínicos medievales no muestran evidencias adecuadas de la prevalencia y el tratamiento del cáncer, se describen episodios aislados y la terapéutica continúa siendo herbolaria y local. Un caso conocido es el del papa Gregorio X quien presentaba una lesión cutánea que podría ser un melanoma y que recibió tratamiento con un ungüento a base de arsénico, que lo aliviaría al menos ocho años, hasta que muere por otras causas.
En la orilla opuesta del Mediterráneo los árabes sí asimilan la medicina griega y le dan una forma nueva. Basándose en la idea de expulsar el humor alterado proponen su tratamiento quirúrgico además de la cauterización con fuego y la sangría, con la intención de acelerar la expulsión de los humores corruptos del organismo.
El renacimiento, el cáncer se seguía tratando con medidas generales contra el desorden humoral subyacente;
EL EXTRAORDINARIO SIGLO XVIII
Desde el renacimiento se inicia un movimiento naturalista y progresivamente experimental en la medicina. Los reportes de cáncer son más precisos y se puede distinguir como una especie morbosa diferenciada.
Se deberá esperar hasta el siglo XVIII para que se ordene tanto la identificación de las lesiones cancerosas, ahora sí bien diferenciadas como cáncer, y especialmente su tratamiento con plantas medicinales; un ejemplo es el uso de la cicuta postulada por Storck. Este es un ejemplo y el inicio de múltiples medicamentos secretos que se postulan en la época, tal como los describe Burrows y Cullen , quien en particular incluye la belladona, el opio y otros medicamentos hoy prohibidos.
LAS TEORÍAS MODERNAS
En 1775 Percival Pott señaló la relación existente entre de cáncer del escroto y el polvo de carbón entre los deshollinadores, generalmente niños prepúberes, que luego cuando ya no podían deslizarse por las estrechas chimeneas sufrían unas lesiones En la parte inferior del escroto; donde produce una llaga superficial, dolorosa, de mal aspecto con bordes duros y elevados que en poco tiempo invaden la piel del dartos, y las membranas del escroto, y alcanza el testículo, que crece y se endurece Cuando llega al abdomen, afecta alguna víscera y pronto se vuelve dolorosamente destructivo.
En 1855 Rudolph Virchow, quien había demostrado que toda célula proviene de otra célula, sugirió que las células cancerosas debían derivar de otras células. Su discípulo Julius Cohnheim desarrollaría posteriormente la idea. Los hitos posteriores son importantes: Johannes Müller observó el carácter desordenado de las células cancerosas. Henri Le Fran observó la diseminación por los nódulos linfáticos y de allí a la circulación general, mientras que Wilhelm Waldeyer mostró en 1800 el rol de los émbolos sanguíneos pasando del tumor a los vasos y linfáticos.
En 1911 Peyton Rous aisló el sarcoma en el pollo y lo trasplantó a otros a través de un preparado filtrado carente de células iniciando así la teoría viral del origen del cáncer; mientras que Dennis Burkitt en África central encontró un linfoma que solo existía en ciertos climas y ambientes por lo que sugirió un virus transmitido por mosquitos. Años después se encontró el virus EB oncogénico de la familia de los herpes virus pero luego se descubrió que este mismo virus daba origen a diversos canceres en otros lugares, como el carcinoma nasofaríngeo en China.
LA TERAPÉUTICA DEL CÁNCER EN EL SIGLO XIX
A comienzos de siglo XIX se impulsó un pensamiento terapéutico contra el cáncer basado en su cauterización. Muy diversos agentes fueron utilizados por los médicos como una alternativa a la escisión quirúrgica.
Una, es la propuesta por Canquoin en 1838 utilizando el cloruro de zinc (25). La intención era formar una escara lo más precisa posible que solo afectara la lesión cancerosa y no otros tejidos. La pasta de Canquoin, se convirtió en un procedimiento ampliamente usado ya no solo para el cáncer sino, con ligeras variaciones, para el tratamiento de todo tipo de lesión ulcerosa. En 1.850 surgieron otros métodos como el de Rivaille con ácido nítrico solidificado, y otros métodos incluso para cánceres específicos como el método de DFilhos . Uno de los más destacados cirujanos franceses de la época Velpau evaluó críticamente la cauterización concluyendo que a pesar de diversos inconvenientes era un método recomendable no solo en forma aislada sino a continuación de la cirugía. Son muy descriptivos los nombres de diversos compuestos utilizados entonces: Beurre dantimoine o manteca de antimonio; Caustique de Vienne basado en cal y potasa, y el Caustique Filhos, generalmente mal traducido como hijos cáusticos cuando en realidad hace referencia al propulsor de este preparado de potasa el Dr. DFilhos. El mismo recomienda un preparado que denomina Caustique noir , basado en ácido sulfúrico mezclado con azafrán molido para darle consistencia pastosa.
e la I Guerra Mundial a la quimio
¿Quién diría que las contiendas nos permiten lograr avances médicos? Lo cierto es que la ciencia en guerra se ha desarrollado en tiempos muy difíciles, consiguiendo inesperados beneficios. Uno de los más destacados es, sin duda, la llegada de laquimioterapia.
Durante la I Guerra Mundial, cientos de soldados sufrían los efectos del temido gas mostaza. Este agente químico, utilizado por primera vez por el ejército alemán en la ciudad de Ypres, era capaz de destruir la médula ósea.
La quimioterapia se desarrolló gracias a la investigación del gas mostaza
En 1942, científicos de la Universidad de Yale decidieron investigar el por qué. Comprobaron que el gas mostaza era un compuesto alquilante, capaz de modificar el ADN de nuestras células. Estudios posteriores derivaron en el desarrollo de fármacos quimioterápicos como el clorambucilo, el melfalán o el busulfán, ampliamente usados en el tratamiento de leucemias, linfoma o mieloma. Había nacido la quimioterapia.
El bebé curado con radioterapia
Gordon Isaacs tenía sólo siete meses cuando su madre le llevó al pediatra. La revisión médica no levantó sospechas, pero Helen sentía que algo no iba bien. Notaba que en la mirada de su hijo había algo extraño. Sus sospechas eran ciertas. En 1955, un oftalmólogo descubrió que el niño sufría retinoblastoma doble en ambos ojos, un tipo de tumor infantil en el que las células malignas afectan a los tejidos de la retina.
Los tratamientos existentes resultaban completamente amenazadores. Podían optar por extirpar quirúrgicamente el tumor, lo que dañaría para siempre la vista del bebé. Tal vez deberían probar con radiación de cobalto. Ninguna de las soluciones parecía remediar el problema que sufría el pequeño Gordon. Entonces llegó el visionarioHenry Kaplan, un médico pionero en el campo de la radiobiología.
Kaplan decidió emplear aceleradores lineales que podían atacar a los tumores de Gordon, minimizando el daño de los tejidos no afectados. Había un único problema: jamás habían sido usados en un paciente real. Menos en un bebé. Helen decidió aceptar la propuesta del médico, que conllevaría la hospitalización durante seis semanas, en las que el niño tendría que ser anestesiado a diario para recibir su dosis. Así ocurrió el nacimiento de laradioterapia, que luego sería aplicada con éxito por Kaplan en el tratamiento del linfoma de Hodgkin.
El tabaco es cancerígeno
Sucedió en 1970. El presidente Richard Nixon anunciaba la prohibición de los anuncios de tabaco en radio y televisión. La medida era la respuesta -tardía- a un informe presentado seis años antes por Luther Terry en una histórica conferencia de prensa. En aquella rueda los resultados del documento Report on Smoking and Healtheran claros: el tabaco producía cáncer.
Las primeras sospechas sobre el tabaco se dispararon en 1939. Algunos científicos comenzaron a alertar de que el tabaco podía ser un potente agente carcinógeno, pero las presiones de la industria tabacalera fueron demasiado fuertes. Hoy en día sabemos que el hábito de fumar es responsable del 90% de los casos de cáncer de pulmón. Para algunos, por desgracia, esta estadística llega demasiado tarde.
Los tóxicos ambientales
El mismo año en el que moría de cáncer Alfred S. Bloomingdale, inventor de las tarjetas de crédito, el gobierno de Estados Unidos informaba a los habitantes de Times Beach (Missouri) que su ciudad estaba contaminada por unos tóxicos ambientales. Como consecuencia, la localidad debía ser evacuada y demolida de manera urgente.
Times Beach se convirtió así en un símbolo de los efectos ambientales en nuestra salud. Los tóxicos culpables eran dioxinas, que habían sido vertidas en carreteras sin pavimentar de la zona. Hoy en día la Organización Mundial de la Salud reconoce la elevada toxicidad de estos compuestos químicos, que despoblaron esta región de Estados Unidos.
Una carrera para la esperanza
La lucha contra el cáncer no ha estado exenta de dificultades. Tal vez quien mejor represente estos obstáculos seaTerry Fox, el deportista canadiense que encabezó la maratón por la esperanza. A la temprana edad de 19 años, Fox fue diagnosticado con osteosarcoma, un tumor maligno que afectaba a su rodilla. Los médicos no pudieron hacer más que amputarle la pierna, para luego aplicarle un tratamiento a base de quimioterapia.
Terry Fox logró concienciar a la sociedad de la importancia de la investigación
Terry Fox supo de aquella que la administración de quimioterápicos le permitía tener un 50% de posibilidades más de vencer al cáncer. Pero ése no era el porcentaje más sorprendente. Sólo dos años antes, sus oportunidades se reducían al 15%. Ahí fue donde el atleta comprendió la importancia de la investigación contra el cáncer. Con el objetivo de recaudar fondos para la ciencia, en 1980 comenzó a cruzar Canadá de punta a punta.
En total recorrió 5.373 kilómetros en 143 días. Su maratón para la esperanza recaudó en la época 1,7 millones de dólares. Fox había vencido, mostrando lo importante que era financiar la investigación de esta enfermedad. Por desgracia, no pudo ganar su batalla personal. En 1981, fallecía por complicaciones del cáncer. Terry Fox se convertía en un verdadero símbolo, y en un ejemplo de esperanza para millones de pacientes en todo el mundo.
Los coronavirus son una familia de virus que se descubrió en la década de los 60 pero cuyo origen es todavía desconocido. Sus diferentes tipos provocan diferentes enfermedades, desde un resfriado hasta un síndrome respiratorio grave (una forma grave de neumonía).
Gran parte de los coronavirus no son peligrosos y se pueden tratar de forma eficaz. De hecho, la mayoría de las personas contraen en algún momento de su vida un coronavirus, generalmente durante su infancia. Aunque son más frecuentes en otoño o invierno, se pueden adquirir en cualquier época del año.
El coronavirus debe su nombre al aspecto que presenta, ya que es muy parecido a una corona o un halo. Se trata de un tipo de virus presente tanto en humanos como en animales.
En los últimos años se han descrito tres brotes epidémicos importantes causados por coronavirus:
SRAS-CoV: El síndrome respiratorio agudo y grave (SRAS, también conocido como SARS y SRAG) se inició en noviembre de 2002 en China, afectó a más de 8.000 personas en 37 países y provocó más de 700 muertes. La mortalidad del SRAS-Cov se ha cifrado en el 10% aproximadamente.
MERS-CoV: El coronavirus causante del síndrome respiratorio de Oriente Medio (MERS) fue detectado por primera vez en 2012 en Arabia Saudita. Se han notificado hasta octubre de 2019 más de 2.400 casos de infección en distintos países, con más de 800 muertes. La letalidad es, por tanto, del 35%.
2019nCoV: A finales de diciembre de 2019 se notificaron los primeros casos de un nuevo brote de coronavirus en la ciudad de Wuhan (China). Desde entonces el goteo de nuevos infectados ha sido continuo, se han producido varias muertes y se ha confirmado que este coronavirus se transmite no solo de los animales a las personas, sino de humano a humano.No parece tan grave como el SRASni tan letal como el MERS.
Ya hay personas infectadas en diversos países, pero los expertos piden cautela y creenpoco probable que cause brotes epidémicos en países como España. "En el hipotético caso de que algún infectado llegase a España con síntomas, parece que por ahora la transmisión de persona a persona es limitada", apunta Javier Arranz, portavoz del Grupo de Enfermedades Infecciosas de la Sociedad Española de Medicina de Familia y comunitaria (Semfyc).
Causas
Los coronavirus se transmiten de forma limitada entre humanos, pero hasta la fecha se desconoce el origen de estos virus. En todo caso, se sabe que ciertos animales, como los murciélagos, actúan como reservorios.
Como en otros virus que causan neumonía, cuando se transmiten en humanos, el contagio se produce generalmente por vía respiratoria, a través de las gotitas respiratorias que las personas producen cuando tosen, estornudan o al hablar.
Todo parece indicar que nuevo coronavirus, 2019nCoV, también conocido como coronavirus de Wuhan, tiene una procedencia animal. De hecho, los primeros casos se han relacionado con un mercado de animales vivos de la ciudad de Wuhan, en China.
En cuanto al MERS, es probable que los camellos sean un importante reservorio para este tipo de coronavirus y una fuente animal de infección en los seres humanos, como especifica la Organización Mundial de la Salud en su nota descriptiva sobre la enfermedad. Sin embargo, se desconoce la función específica de los camellos en la transmisión del virus y también la ruta o rutas exactas de transmisión.
En origen, el coronavirus MERS-CoV es un virus zoonótico que se transmite de animales a personas. Según se desprende del análisis de varios de sus genomas, se cree que el virus se originó en murciélagos y se transmitió a los camellos en algún momento de un pasado lejano.
Se cree que el coronavirus del SRAS tuvo su origen en los murciélagos, saltandoposteriormente a alguna otra especie de pequeño mamífero, como la civeta, y por último a los humanos.
Síntomas
En general, los síntomas principales de las infecciones por coronavirus suelen ser:
Secreción y goteo nasal.
Tos.
Fatiga.
Dolor de garganta y de cabeza.
Fiebre.
Escalofríos y malestar general.
Dificultad para respirar (disnea)
En espectro clínico de este tipo de infecciones varía desde la ausencia de síntomas hasta síntomas respiratorios leves o agudos. Esta tipología suele cursar con tos, fiebre y dificultades respiratorias. Es frecuente que haya neumonía y, en el caso del MERS, también se pueden registrar síntomas gastrointestinales, en especial, diarrea.
Tal y como ocurre con el virus de la gripe, los síntomas más graves (y la mayor mortalidad) se registra tanto en personas mayores como en aquellos individuos con inmunodepresión o con enfermedades crónicas como diabetes, algunos tipos de cáncero enfermedad pulmonar crónica. En casos extremos puede ocasionar insuficiencia respiratoria.
Prevención
Hasta la fecha no se dispone de vacuna alguna ni de tratamiento específico para combatir la infección por coronavirus.
Mantener una higiene básica es la forma más eficaz de evitar contraer este virus en los lugares en los que existe un mayor riesgo de transmisión, fundamentalmente las zonas del planeta en las que se han registrado casos. Es conveniente lavarse las manos con frecuencia y evitar elcontacto con personas ya infectadas, protegiendo especialmente ojos, nariz y boca. A quienes puedan estar en contacto con posibles afectados se les aconseja el uso de mascarillas y usar pañuelos para cubrirse la nariz y la boca cuando se tose o se estornuda
Cuando surgió el MERS-Cov se informó de que los productos de origen animal debidamente procesados por cocción o pasteurización no suponen ningún riesgo de infección, pero deben manipularse con cuidado para evitar que se contaminen por contacto con productos crudos. La carne y la leche de camello pueden seguir consumiéndose tras la pasteurización, cocción u otros tratamientos por calor; sin embargo su consumo crudo debe descartarse.
Estas precauciones deben seguirlas especialmente aquellas personas que padezcan diabetes, insuficiencia renal, neumopatía crónica o inmunodepresión, ya que tienen más riesgo de padecer enfermedad grave en caso de infección por coronavirus.
Tipos
En los coronavirus humanos, la gravedad puede variar sustancialmente entre un tipo y otro:
Coronavirus del resfriado
Esta variante de coronavirus corresponde a los tipos 229E y OC43, que provocan los síntomas comunes de un resfriado, aunque en los casos más graves también pueden ocasionar una neumonía en personas de edad avanzada o en neonatos.
Síndrome respiratorio agudo severo (SRAS)
Es una forma grave de neumonía. Provoca dificultad respiratoria y fiebre superior a los 38 grados. El brote de 2002 se extendió por todo el mundo, aunque su frecuencia siempre ha sido mayor en el este asiático.
Síndrome respiratorio de Oriente Medio (MERS-CoV)
Causa graves problemas respiratorios, además de fiebre, tos y dificultad para respirar, aunque en un primer momento puede ser asintomático. En los casos más graves también se produce expectoración de sangre, diarrea y vómitos. Tuvo su primer brote en el año 2012 y desde entonces se han reportado muchos casos en Oriente Medio, aunque también ha llegado a Europa y Estados Unidos.
Coronavirus de Wuhan (2019nCoV)
El nuevo coronavirus detectado a finales de 2019 en China muestra una secuencia genética que coincide con la del SRAS en un 80%. No obstante, en un principio parece menos virulento y con una mortalidad significativamente inferior.
Los coronavirus también pueden aparecer en animales. Algunos de los más frecuentes son el coronavirus canino y el felino.
Diagnóstico
Para determinar si el malestar que sufre un paciente proviene de un simple resfriado o de un coronavirus el médico puede realizar un cultivo de nariz y garganta, o incluso un análisis de sangre.
En casos de coronavirus SRAS, se suele realizar una tomografía de tórax para determinar los síntomas de neumonía, así como otros análisis de coagulación de sangre, un análisis bioquímico y un conteo sanguíneo. También se realizan pruebas de anticuerpos y aislamiento del virus del SARS.
Para casos de coronavirus MERS se suele realizar una evaluación a aquellas personas que presentan los síntomas y que puedan ser proclives a contraer el virus.
El control de la temperatura (con cámaras térmicas y termómetros digitales) de las personas que llegan a un aeropuerto procedentes de zonas afectadas ha sido una de las primeras medidas que se han puesto en marcha para detectar posibles casos del coronavirus de Wuhan, tal y como se hizo con los brotes anteriores. También se realizan cuestionarios a los viajeros; en caso de sospecha, se les somete a evaluación y, en su caso, se les traslada a centros sanitarios.
Tratamientos
No existe una vacuna contra el coronavirus humano que causa resfriado, pero los casos más leves pueden superarse siguiendo los mismos pasos que un catarro común. Esto no requiere intervención médica y simplemente con lavarse las manos de forma frecuente,guardar reposo y beber líquidos de forma abundante los síntomas desaparecerán a los pocos días. También se pueden tomar analgésicos como ibuprofeno o paracetamol para aliviar dolores de garganta o fiebre.
En casos de coronavirus SRAS, MERS CoV y 2019nCoV, suele ser conveniente elingreso hospitalario. Se administran antivirales, dosis altas de esteroides para reducir la inflamación pulmonar y un soporte respiratorio con oxígeno; en ocasiones puede precisar antibióticos, pero solo en caso de que existan infecciones bacterianas sobrevenidas, es decir, sobreinfección.
En resumen, este tipo de infecciones respiratorias se tratan con antivirales y medidas de soporte. El tratamiento se suele adaptar en función de la gravedad del paciente, ya que hay casos en los que se producen neumonías graves, pero en otros las manifestaciones son leves.
Otros datos
Pronóstico
La supervivencia del paciente dependerá del tipo de coronavirus contraído:
Los coronavirus de resfriado tienen tasas muy altas de recuperación y prácticamente todos los afectados consiguen vencer al virus a los pocos días.
Los coronavirus de SRAS también se superan en la mayoría de los casos, aunque entre el nueve y el 12 por ciento de los casos ocasionan la muerte del paciente. Tienen más expectativa de vida los pacientes jóvenes, pues suelen presentar unos síntomas más leves.
La tasa de supervivencia del MERS es menos elevada, alcanzando alrededor de un 36 por ciento en mortalidad, según especifica la Organización Mundial de la Salud.
Aún es pronto para determinar la tasa de mortalidad del coronavirus de Wuhan (2019nCoV), pero parece inferior a la de los anteriores.