jueves, 23 de marzo de 2017

LA HUERTA EN CASA.

Ya no tenemos excusas para no ponernos a plantar un huerto urbano en la ciudad, en nuestra casa, en nuestro piso. Aquellos que tengáis la suerte de tener una pequeña (o gran) terraza, patio o azotea, podríais experimentar esta grata experiencia sin necesidad de realizar grandes sobre esfuerzos, los que requeriría aquellos que tienen parcelas más grandes. Cualquier arriate, caja (de plástico, madera,...), jardinera, puede ser convertida en un fructífero huerto que nos haga más atractiva las recetas de nuestra casa.

La creación de un huerto casero puede ser una experiencia bastante buena. El plantar unas semillas y ver día a día como evoluciona y crece, produce un sensación de relax y hace pasar un rato agradable. Por otro lado está la rentabilización del espacio sembrado y ahorrarnos un buen dinero en verduras de la frutería, y por último, resalta por darnos un empujón físico importante.

Lo dicho, ahorramos en compra de hortalizas, controlamos los tratamientos para que sean lo más ecológicos posible, ahorramos en emisiones de CO2, aprendemos de horticultura, comemos más sano, hacemos ejercicio físico moderado (no hay que deslomarse), adquirimos conciencia ambiental, nos ayuda a adquirir un método, fomentamos el consumo de semillas ecológicas y nos permite reciclar toda nuestra basura orgánica. ¿Quién da más?

Ignacio y Luqca.

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