martes, 9 de agosto de 2016

TABAQUISMO.

Se ha definido como la principal causa evitable de mortalidad, pues ocasiona más defunciones que el SIDA, el consumo de alcohol y los accidentes de tránsito; se considera responsable de una proporción extremadamente alta de muertes y enfermedades crónicas en el mundo y de un aumento de enfermedades en los países en vías de desarrollo, que tiene consecuencias en la salud y de tipo económicos;  Además provoca lesiones orgánicas al fumador activo y pasivo que se asocia con algunas enfermedades comunes y muy frecuentes en la comunidad, como son, las enfermedades respiratorias crónicas: Enfisema pulmonar, la bronquitis crónica, los problemas circulatorios, el cáncer y otros.
El hábito de fumar ha sido durante mucho tiempo asociado con una variedad de enfermedades bucales, incluidas las periodontales, estudios realizados en las dos últimas décadas han indicado que el hábito de fumar es probablemente un verdadero factor de riesgo para la periodontitis. Existe una abrumadora evidencia de que fumar produce efectos dañinos en la boca, el humo de los cigarrillos repercute negativamente provocando un mayor número de caries, puede alterar el equilibrio microbiológico bucal, pues se incrementa el número de bacterias anaerobias; los pacientes fumadores presentan mayores índices de placa y cálculo, así como gingivitis, periodontitis y alteraciones en la cicatrización.

Se plantea que ya desde la adolescencia hay un marcado incremento de este hábito, esto conlleva a que los adolescentes fumadores estén expuestos a un riesgo tres veces superior a lo normal de desarrollar una enfermedad periodontal al alcanzar la adultez, se señala que los sujetos que dicen haber fumado en las cuatro edades: 15, 18, 21 y 28 años son tres veces más propensos a sufrir el deterioro de este tejido. Además afecta su sistema inmune pues localmente la nicotina actúa como vasoconstrictor causando reducción en el flujo de sangre de la encía, reduciendo  la capacidad de ésta para cicatrizar.
Las siguientes son consecuencias del tabaco o cigarro para la salud en fumadores:

•    Hay  un incremento de la osteoporosis y en las fracturas de hueso.

•    Corren mayor riesgo de degeneración y de prolaxo en la región lumbar.

•    La cicatrización de las heridas tras intervenciones quirúrgicas es más lenta.

•    Padecen en mayor índice de infecciones postoperatorias.

•    Hay descenso de la fertilidad y una menor calidad del semen.

•    La elasticidad de la piel parece reducirse dando lugar a cambios característicos en el rostro de estas  personas.

•    El cigarro provoca tinciones en los dientes.

•    Se ven tinciones en las restauraciones y prótesis.

•    Se observa un aumento de las arrugas de la cara.

El Tabaquismo y Estrés

El fumar  es una adicción a la nicotina que puede producir estrés y va acercando al fumador e introduciéndolo en un triángulo del cual es difícil salir porque la adicción es poderosa y se mantiene por el encierro con los otros lados del triángulo:

•   Uno de los lados está compuesto por la dependencia de la nicotina.

•   Otro lado es el factor social, como el trabajo, ocio, comidas, etc.

•   El tercer lado del triángulo está formado por el estrés, es emocional.

El tabaquismo está asociado al estrés en cuanto produce una adicción que hace necesario a la nicotina en el metabolismo del fumador y de gran necesidad para sobrellevar las demandas y reequilibrar el organismo. Fumar es una adicción poderosa; la fuerza de voluntad a menudo no es suficiente para garantizar el éxito, porque el cuerpo del fumador se acostumbra a las dosis regulares de nicotina que proporcionan los cigarrillos. La ansiedad es mayor entre las personas que fuman y las situaciones que más los tientan a fumar son los períodos de estrés, emociones o dificultades.

El tabaquismo es realmente un productor de estrés al intoxicar todo el organismo con alquitranes, monóxido de carbono y nicotina, causando lesiones en arterias, corazón y pulmones.  Es un factor externo que se introduce al organismo y aumenta el estrés por el mismo daño que produce y el conocimiento del fumador de lo que está causando, negado al principio de la adicción pero reconocido cuando se hace evidente y manifiesto el daño.  Para el fumador, el tabaco proporciona numerosos placeres: tranquilidad en los momentos de estrés, una actividad para combatir el aburrimiento, y un estímulo al desánimo. Eliminar el hábito de fumar es una tarea mucho más complicada que la lucha única contra adicción a la nicotina.

Las personas que no se atormentan por un fuerte estrés, cambian las condiciones adversas susceptibles de modificarse, aceptan las que no pueden cambiarse, y tienen la sabiduría de diferenciar las dos cosas. Las personas que dominan el tabaco también siguen ese camino, con VALOR para dejar de fumar, SERENIDAD para no volver a hacerlo superando es estrés y SABIDURÍA  para ver las prioridades y tomar las medidas necesarias.

La redacción del blog.

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